La agenda de octubre apuntaló consolidación de la democracia

Cambio.- Logros de siete años:  constituyente, la nueva constitución y la nacionalización de los hidrocarburos

(Para la senadora Nélida Sifuentes (MAS), “corrió sangre en El Alto el año 2003”, para aportar con el actual proceso de cambio.

“Nuestros queridos hermanos campesinos han ofrendado sus vidas por el proceso de cambio, por ellos estamos en el cambio”, recordó)

A siete años de la Masacre de Octubre de 2003 —cuando murieron unas 68 personas en defensa del gas—, un ex actor social de esas jornadas y un dirigente campesino coincidieron en señalar, cada uno por su lado, que la sangre derramada entonces fue el aporte clave al proceso de cambio del país. Por ello instaron a que se cuide ese proceso.

Por su parte, el vicepresidente Álvaro García Linera señaló que el Gobierno ejecutó la mayor parte de los requerimientos de la ‘agenda de octubre’ de 2003, que planteó la nacionalización de los hidrocarburos, la Asamblea Constituyente y la industrialización, entre otros aspectos.

Se realizó la Asamblea Constituyente, que dio a luz la nueva Constitución Política del Estado, mencionó.

Añadió que tras la nacionalización de los hidrocarburos, decretada por Morales el 1 de mayo de 2006, la relación de ganancias se invirtió en favor del Estado boliviano.

CUMPLIMIENTO DE LA AGENDA

El vicepresidente García explicó —el 29 de septiembre— que Bolivia posee el government take (parte del Gobierno) “más alto de América Latina”, superior al de Ecuador o Cuba, ya que varía entre el 75% y el 85%, dependiendo del campo. La ‘agenda de octubre’ era nacionalizar: (meta) cumplida”, destacó.

Admitió que está pendiente la industrialización, por motivo de tiempos técnicos y logísticos, pero aseguró que los frutos se verán en los siguientes años.

Para Roberto de la Cruz, quien era en ese momento dirigente de la Central Obrera Departamental de El Alto (COR) y ahora es asambleísta departamental por el Movimiento Al Socialismo (MAS), “la muerte de más de 60 alteños y de 400 heridos, aparte de haber conquistado este proceso de cambio, ha consolidado la democracia en el país”.

De La Cruz afirma que de octubre de 2003 está pendiente que el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado por el genocidio de ese año, sea traído al país y enfrente a la justicia.

El ex dirigente sindical exhortó a la población a que no olvide las lecciones de octubre y que cuide el actual proceso de cambio.

SANGRE DE LAS VÍCTIMAS

Para la senadora Nélida Sifuentes (MAS), “corrió sangre en El Alto el año 2003”, para aportar con el actual proceso de cambio.

“Nuestros queridos hermanos campesinos han ofrendado sus vidas por el proceso de cambio, por ellos estamos en el cambio”, recordó.

A su turno, el apu mallku (dirigente) del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), Gregorio Choque, considera que aún sigue fresca en la memoria la muerte de muchos bolivianos, cuya “sangre derramada no ha sido en vano porque ahora estamos viviendo en el cambio, en el Estado Plurinacional dirigido por un hermano indígena, Evo Morales, que está demostrando al mundo que sabe gobernar y que respeta”.

La nacionalización del gas, la entrega de títulos de tierra a los indígena originario campesinos “es un éxito”, evalúa Choque.

Sin embargo, reconoció que no es fácil “alcanzar la perspectiva de desarrollo para conseguir lo sustentable, lo duradero y comunitario”. “Nosotros decimos que hay que conmemorar esas vidas perdidas y esa lucha; aunque no sea fácil avanzar para los indígenas”, porque aún son víctimas de rechazo, explicó.

LA VISIÓN DEL MSM

Para el diputado Fabián Yaksic (del opositor Movimiento Sin Miedo, MSM), los sucesos de octubre de 2003 “superaron la crisis política institucional profunda que había y que desencadenó en el alejamiento del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores”.

“Hemos sufrido, sin duda, un proceso de crisis política y estructural del Estado, especialmente de la democracia representativa, lo que ha generado y activado una pérdida de legitimidad de las autoridades electas”, dijo.

En ese marco, recordó que hubo varios síntomas de malestar (por las políticas del régimen de entonces), como el ocurrido en febrero del 2003, cuando se enfrentaron policías y militares en la plaza Murillo tras el anuncio del gobierno de aplicar un impuesto al salario, hecho conocido como ‘impuestazo’.

El legislador Yaksic consideró que “la nueva etapa de construcción institucional del Estado plurinacional descentralizado y con autonomías” es aún un desafío.

“Creo que estamos todavía en una fase inicial de construcción del nuevo Estado, todavía con algunas herencias del pasado, que van a persistir en esta transición, en la medida en que no comprendamos que se cayeron las viejas instituciones de la República, el viejo Estado monocultural, centralista y excluyente”, reflexionó.

De La Cruz: “Cuidar el proceso de cambio como la niña de los ojos”

“Debo confesar con mucho dolor que está faltando algo, y es la extradición de Gonzalo Sánchez de Lozada y sus ministros”, dijo a Cambio el ex dirigente de la Central Obrera Departamental de El Alto (COR-El Alto) y actual asambleísta departamental de La Paz, Roberto de la Cruz.

A siete años de la Masacre de Octubre de 2003, “todavía los masacradores no están en las cárceles”.

De la Cruz aseguró que el país conquistó el actual proceso de cambio gracias “al bendito pueblo de El Alto, los pobladores de las 20 provincias del departamento de La Paz y el apoyo de mineros y otros sectores sociales”.

La agenda de octubre se está cumpliendo pero con parcialidad. Una de las demandas más importantes para el pueblo alteño es la dotación de gas domiciliario, “porque es uno de los puntos de la agenda de octubre del 2003”, recordó.

“Si bien se han recuperado los hidrocarburos, hubiera sido mucho mejor la nacionalización con la expulsión de las transnacionales”, señaló.

En su criterio, una de las demandas incumplidas de la agenda de octubre es la eliminación completa del decreto supremo 21060, instrumento legal que en 1985 implantó en Bolivia la nueva política económica (NPE), es decir, el neoliberalismo.

“Pero, tenemos confianza en que el gobierno cumpla paulatinamente”, comentó el ex dirigente sindical.

CUIDAR EL PROCESO DE CAMBIO

“Mi mensaje, al recordar los siete años, es que más allá de quien esté como Presidente, hay que cuidar, como si fuera la niña de los ojos, el proceso de cambio, porque si lo dejamos escapar tal vez nunca más vamos a estar en la posibilidad de estar en el gobierno para promover cambios. Si lo dejamos escapar seremos cómplices del neoliberalismo. No creo que el neoliberalismo retorne; si retorna, ahí sí habría una verdadera revolución, la madre de las batallas, que los neoliberales no piensen, que no sueñen con retornar al poder porque ya no tienen ni un solo centímetro de espacio”, sentenció.

Los pedidos se resumían en: gas para los bolivianos, industrialización, Asamblea Constituyente y fuera Goni

En octubre de 2003 se sucedieron hechos luctuosos en el país, la ciudad de El Alto fue el epicentro de una de las revueltas populares más significativas para la historia boliviana. Pasaron siete años de esos sucesos.

“El 17 de octubre de 2003, Sánchez de Lozada renunció a la Primera Magistratura del país, pero antes dejó 68 personas muertas y cientos de heridos. Los bolivianos que entonces salieron a las calles se oponían a la venta de gas a Estados Unidos por un puerto chileno, demandaban su industrialización en territorio boliviano y exigían la convocatoria a una Asamblea Constituyente que transforme el Estado colonial que habían heredado”, recuerda una nota de la agencia ABI.

El 20 de septiembre de 2003, fuerzas militares ingresaron a las localidades de Sorata y Warisata con el argumento de ‘liberar’ a turistas retenidos en esa región. El contingente estuvo encabezado por (Carlos) Sánchez Berzaín y como consecuencia de la dura represión seis personas resultaron muertas, entre ellas la niña Marlene Rojas, de sólo ocho años de edad, y un conscripto que, según versiones aún no confirmadas, se negó a disparar en contra de los comunarios.

La movilización popular rápidamente se extendió a El Alto y La Paz, y luego a otras ciudades del interior del país.

La posición era clara: no a la venta de gas a Estados Unidos por un puerto chileno y la demanda de su industrialización en territorio boliviano, además de la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

Entre ese 20 de septiembre y el 17 de octubre de 2003, cuando Sánchez de Lozada renunció a la Primera Magistratura del país, 67 personas fueron muertas y más de 400 resultaron heridas, según organismos defensores de los derechos humanos. Actualmente, las víctimas persiguen un juicio contra el ex presidente y sus colaboradores.

Las víctimas piden extradicción de Sánchez de Lozada

El abogado de los heridos de octubre de 2003, Freddy Ávalos, llamó a la Cancillería a extremar esfuerzos por lograr la extradición del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y sus colaboradores, “molestando y exigiendo a la Embajada de los Estados Unidos”.

“Las víctimas tenemos la firme esperanza de que tienen que ser extraditados los responsables de la masacre; está en manos de las autoridades”, señaló el jurista.

El defensor de las víctimas explicó que actualmente el Tribunal Constitucional está en el proceso de emitir una sentencia condenatoria contra siete de los 17 acusados”, lo cual será un importante impulso para la extradición del resto de los culpables del genocidio, que escaparon a Estados Unidos, Perú y España.

En octubre de 2003, una revuelta popular desencadenó una represión gubernamental que dejó 68 víctimas fallecidas y más de 450 heridos como “la consecuencia fatal de un gobierno que hizo todo lo posible para mantenerse en el poder usando a las FFAA”, explicó Ávalos.

El 18 de mayo de 2009 se inició un juicio oral contra los acusados, que son 17: el ex presidente, once ministros y cinco ex comandantes de las FFAA. “Lamentablemente 10 de los acusados han escapado del país, por ello el juicio se inició con ocho personas y uno de ellos escapó en pleno proceso y hoy solamente hay siete personas procesadas”, lamentó.

víctimas de los sucesos de octubre reportadas ante el comité impulsor del juicio de responsabilidades contra goni

Nombre: Rosendo Riolobos Alba (43), artesano. Causa de muerte: impacto de bala en el corazón

A las 2 de la tarde del 13 de octubre se encontraba marchando por Munaypata, aparecieron las fuerzas del orden y él fue baleado.

Nombre: Braulio Callisaya (38), agricultor. Causa de muerte: quemaduras graves.

Pasaba por el surtidor de gasolina de la ex tranca de Río Seco el 13 de octubre, hubo una explosión que le alcanzó; murió por las quemaduras.

Nombre: Álex Llusco M. (5), causa de la muerte: impacto de bala en la cabeza.

Estaba en su terraza. La mamá asegura que le dispararon los militares y la bala ingreso por la boca traspasándole el cráneo. Fue el 11.

Nombre: Wálter Huanca Ch. (27), sastre. Muerte: impacto de granada de gas en la cabeza.

La esposa relata que le dieron con con una granada de gas en la cabeza, lo que provocó su muerte el 11 de octubre en la zona Ballivián.

Nombre: Luis Reynaldo Cusi q. (22), chofer. Causa de muerte: impacto de bala en la cabeza.

Le dispararon en la cabeza, agonizó por una hora y lo auxiliaron con la centro médico. Falleció por falta de atención médica.

víctimas de los sucesos de octubre reportadas ante el comité impulsor del juicio de  responsabilidades contra goni

Nombre: Florentino Poma Flores. (34), chofer. causa de la muerte: quemaduras en el 90% del cuerpo.

El 13 de octubre iba a presentarse al Comando para una reincorporación a la Policía; la gasolinera de Río Seco explotó y lo quemó.

Nombre: Serapio Aranda Calle. (40), minero. muerte: impacto de granada de gas en la cabeza.

El 16 de octubre participaba en la movilización, con los mineros de Caracoles; iba al Multifuncional, le dispararon una granada en la nuca.

Nombre: Teodosia Morales Mamani (39), ama de casa. Muerte: impacto de bala en el abdomen.

El 12 de octubre, a las 4 de la tarde, visitaba a su hermana, una bala atravesó la pared y le impactó en el abdomen; estaba embarazada.

Nombre: Augusto Hilari Pari (50), plomero. Muerte: impacto de 4 balas: cabeza, tórax y piernas.

Salió de su domicilio el 12 de octubre, su esposa lo encontró a las dos de la mañana en la morgue; tenia cuatro balas en el cuerpo.

Nombre: Nicolás Morales Ch. (24), chofer. Muerte: impacto de bala en el abdomen.

El 12 de octubre, en el puente de Villa Adela, los militares llegaron y empezaron a disparar. Le llegó una bala en el abdomen.

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Acerca de Nélida Sifuentes
Dirigenta sindical, política (MAS-IPSP), senadora del Estado Plurinacional de Bolivia (2010-2014 y 2015-2020).

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